Cuando Josep Mora pudo ver en uno de sus viajes a un pobre del tercer mundo arrastrándose por el suelo debido a su incapacidad, pensó que era hora de crear una silla de ruedas asequible para cualquier parte del mundo.
Dicho y hecho, con un par de ruedas, una visita a la ferreterÃa, y una de esas sillas de plástico que usamos en bares o jardines, Josep creó una silla de ruedas que apenas cuesta 40 euros en materiales.
La idea es crear un taller de estas sillas, para que si a alguien se le estropea la suya pueda llevarla a reparar. Por ello se intenta que el mantenimiento sea nulo, usando ruedas sin aire.
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